Entrevista: «Bajo el paraguas azul» contra el Ciberbullying

«Bajo el Paraguas azul» contra el ciberbullying

Bajo el paraguas azul

Mientras desarrollábamos el curso online para padres, «Crecer Unidos«, junto con AEPAE, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Elena Martínez Blanco, autora del libro «Bajo el paraguas azul».

Este libro relata la historia de una joven que, sin reflexionarlo, envía una foto a su pareja. En ese instante, en ese segundo, esa foto deja de ser suya… ¿Qué le sucede a la protagonista a partir de entonces?

Elena nos cuenta además en su entrevista, su experiencia como profesora ante un caso de acoso escolar vivido en su instituto. Y, por otro lado, quiere destacar la necesaria educación de los niños y jóvenes en el uso de las nuevas tecnologías. El uso de smartphones o tablets exige grandes dosis de responsabilidad.


¿De qué trata “Bajo el paraguas azul”? ¿Por qué decidiste escribirlo?”

Elena Martínez Blanco (E. M. B.): “Bajo el paraguas azul” explica la historia de Glauca, que es una chica que simplemente comete un error. Como lo puede cometer muchísima gente, tanto adolescentes como adultos.

El error de Glauca fue mandar una fotografía inadecuada, ligera de ropa, a una persona que ella piensa que la quiere y la respeta. Y esa foto, en pocos segundos, en el momento en que sale de WhatsApp, deja de ser suya. Y va a parar a malas manos. La historia de “Bajo el paraguas azul” nos cuenta que le sucede a Glauca y a toda la gente que la rodea desde el momento en que esa foto es compartida.

Vemos cómo reaccionan personas reaccionan bien, como algunos compañeros, padres y profesores. Como también malas reacciones. Porque no siempre todos sabemos cómo debemos reaccionar.

Es un libro que transmite esperanza, porque siempre la hay. y que anima a que las personas que sufren acoso pidan ayuda.

Me decidí a escribir este libro porque, aunque ahora no ejerza como tal, soy profesora, y por desgracia he tenido que ser testigo de muchos casos de acoso escolar. He trabajado en varios centros. En algunos se gestionaban bien los casos de bullying, pero en otros se lavaban las manos. Y a mi me parece muy  importante que el acoso nos implica a todos, no solo a la persona que lo sufre como víctima.

Mi libro es una llamada de atención a los centros, a los papás, y sobretodo a los adolescentes, que es a quien va dirigido principalmente este libro. Para que sepan que pueden pedir ayuda, por muy vergonzosa que les parezca la situación.

¿Qué sensaciones les transmite “Bajo el paraguas azul” a los jóvenes?

E. M. B: Una de las alegrías que me está dando es libro es que, tras dar algunas charlas en institutos, y hablar con niños que lo han leído, me digan que les ha ayudado mucho. Para mi, que es este libro haya podido ayudar a familias, es un gran honor.

Lo están usando muchos centros como recurso para trabajar el ciberacoso y el uso responsable de las nuevas tecnologías. Que de por sí no son malas, solamente que hay que saber utilizarlas.

Yo animo a centros, a padres y a alumnos a que lo lean, y me contacten si lo desean. Porque, por mi experiencia como alumna que ha sufrido acoso, y como profesora que ha tenido que mediar, les voy a entender. Les entiendo, y por eso el libro llega tanto a los jóvenes. Les gusta identificarse con alguien que le entiende…

¿Qué responsabilidad crees que tienen los padres en educar en el uso de las nuevas tecnologías?

Ahora los móviles han pasado a ser el regalo estrella en las comuniones, o se regalan ya con 8 o 9 años, y no se les explica a los niños los peligros que tienen. Y si, como adultos, muchas veces ya no sabemos gestionar los problemas que nos da el WhatsApp, por cómo se va interpretar un emoticono, imaginaos con los niños tan pequeños.

Yo creo que es fundamental que, cuando se dan charlas en los centros acerca de cómo afrontar las nuevas tecnologías, que acudan. Porque es muy fácil regalar un móvil, pero a la vez es una responsabilidad enorme, que no se tiene en cuenta. 

Muchos papás me comentan que regalan el móvil sin tarjeta, por lo que no tendrá internet. Pero no tienen en cuenta que al llegar a casa sí tendrán wifi. pueden hacer cualquier foto y al llegar a casa compartirla. La responsabilidad es la misma con o sin tarjeta. No ya porque acosen a alguien, sino porque ellos pueden pasar a ser acosados.

Los padres tenemos una responsabilidad enorme, y debemos seguir formándonos en los nuevos programas que van saliendo. Ya no solo WhatsApp, está Snapchat, Instagram,… Cada día sale una aplicación nueva, y los niños están ahí los primeros.

Es fundamental que nos formemos, para ayudarles. No para prohibírselos, sino para enseñarles a usarlos de forma responsable. Los padres tienen que poner normas, y revisar los contenidos tanto para evitar que acosen a otros, como para descubrir que no son ellos los que sufren acoso.

Como profesora, ¿crees que desde los colegio se hace lo correcto para detectar y combatir el acoso escolar?

Yo creo que en la mayoría de centros ya se están poniendo recursos para poder combatir el acoso escolar. Se dan charlas, van diferentes tutores, se trabaja con asociaciones, etc. Pero también es muy importante que el profesorado de verdad se involucre. Empezando por la directiva del colegio.

Por mi experiencia, en concreto en un par de centros concertados, muchas veces los profesores se ven desamparados cuando quieren ayudar a algún alumno. Cuando un profesora ha descubierto un caso de acoso, la dirección ha puesto trabas en el momento de implicarse. Porque en esos centros “no hay acoso”. Lo digo entre comillas.

Es fundamental que, por muy pequeño que parezca el caso, que se ayude. Y que se ayude a esos niños. Los profesores somos su adulto de referencia en el colegio. Un niño o adolescente suele pasar muchas más horas al día con un profesor que con sus propios padres. No se les puede dejar abandonados. hay que formarse. Y hay que implementar todo tipo de recursos o programas para saber actuar en cuanto se de un caso.

Todo ello unido a la actuación con los padres. Tiene que haber una forma de actuar coordinada. hay que colaborar juntos para sacar a cualquier niño acosado adelante.

Y por último, ¿qué les dirías a los jóvenes que están siendo testigos de casos de acoso en su centro?

Les diría que hablasen. Tienen que buscar a una persona adulta, a un profesor, a alguien a quien le tengan confianza para que no se quede ese caso allí… Si está en su mano poder ayudar a alguien es fundamental que lo hagan.

Lo del “paraguas azul” de mi libro es una metáfora a tender el paraguas a quien está sufriendo. Si ahora de joven te acostumbras a no decir nada, ni denunciar una injusticia, cuando seas adulto tampoco lo vas a decir. Y vas a dejar que pasen situaciones en las que la empatía es cero. Te acostumbras a ver a la gente sufrir y te ríes de ello… Lo vemos en la tele todos los días, y realmente es muy cruel.

Para que acaben los casos de acoso es fundamental que los testigos hablen. y que no tengan miedo, que no van a ser chivatos. ¡Al revés! Van a ayudar a alguien que lo está pasando mal. Que piensen que si fueran ellos los que estuvieran en su lugar, les gustaría que los demás hablasen. Los testigos deben pensar que pueden ser la herramienta para que acabe el acoso.


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