La víctima

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El acoso escolar ha existido desde hace muchísimos años, pero esto no justifica ni que sea una situación normal, ni que deba seguir pasando. Si estás siendo acosado o agredido por un compañero lo primero que debes decirte a ti mism@ es que no hay nada en ti por lo que merezcas ser tratado así. Esta situación puede acabar, ¡vamos a tomar cartas en el asunto!

¿Qué puedes hacer si eres víctima de bullying?

Si has llegado hasta aquí es que has tomado consciencia de que lo que te está sucediendo, no es normal. Enhorabuena. Has dado un gran paso. Lo primero y más difícil es darse cuenta de que todos tenemos derecho a ir tranquilos al colegio, y a recordar nuestra infancia o juventud con una sonrisa.

Vamos a darte algunos consejos que podrán ayudarte a dar el primer paso para salir de esta situación de intimidación.

1 | EXPLÍCALO

Explícalo. Pide ayuda.El primer paso que debes dar es buscar a un adulto que te pueda comprender y, de la forma más sincera posible, explicarle qué es lo que te está pasando. Usa las palabras adecuadas. Sin temor ni vergüenza a pronunciar que “te sientes acosado por un compañero o compañera” o que “tienes miedo a que te pase algo”.

Siempre contarás con la ayuda de tus padres, de algún amigo adulto y de tus compañeros. A lo mejor tu crees que no te tomarán en serio, que se creerán que son cosas de niños. Pero dales la oportunidad. Explica a tus padres como te sientes y explícales que esto no es la primera vez que ocurre. Es importante que hagas incidencia en la duración de los hechos.

Si por cualquier motivo no puedas recibir el apoyo que esperas de algún adulto, no te quedes ahí, informa a cuantos más adultos mejor (un profesor determinado de tu confianza, tu tutor, el director del colegio, etc.). Se persistente en la búsqueda de ayuda por parte de un adulto.

Cuando quieras dirigirte a un profesor o referente de tu colegio, pide hacerlo de forma privada, en su despacho. Fuera de las miradas del resto de compañeros.

Si no te sientes capaz de explicarlo solo, puedes ir acompañado de algún compañero. O si te parece mejor, también lo puedes escribir en una nota cuando estés tranquilo, en tu casa, para asegurarte de que no te olvidas de nada importante.

Atrévete a pedir ayuda. Borra de tu mente insultos como “chivato” o “soplón”. Eso no es acusar, es pedir ayuda a las personas que te quieren y que sabes que te van a ayudar cuando los necesites.

Lo que de verdad importa es que tú no tienes ninguna culpa de lo que está pasando.

2 | NO ESTÉS SOL@

No estés soloPor norma habitual, el agresor suele buscar como víctimas a aquellas personas que pasan mucho tiempo solas, o que parecen tener pocos amigos. Cuando el acosador se encuentra con su víctima, pero ésta está acompañada, suele desistir de su comportamiento agresivo.

Procura encontrar alguna persona con la que compartir tu tiempo libre, participar en salidas del grupo aunque te cueste un esfuerzo, colaborar en actividades grupales y divertirte con los demás compañeros.

¿Puedes plantearte formar parte de un equipo deportivo o inscribirte en cualquier actividad que se realice en grupo, dentro del ámbito escolar? Puede ser una manera de evitar pasar momentos sólo y a la vez, formar parte de un grupo y contar con su apoyo.

3 | MANTÉN TUS EMOCIONES BAJO CONTROL

El agresor suele sentir satisfacción cuando percibe que está molestando. Si lloras o demuestras cualquier debilidad emocional, le darás al agresor la satisfacción de saber que tiene influencia sobre ti.

Sabemos que es complicado, pero procura demostrar indiferencia ante tu agresor cuando te sientas acosado. No muestres miedo, ni llores ni te enfades. Sin darle la más mínima importancia. Haz como si no lo oyeras. Al menos mientras estés cerca del agresor y sus cómplices.

Si te insulta o se ríe de ti, responde con tranquilidad y firmeza, por ejemplo, ante un insulto, puedes contestar con un comentario del tipo: “No, eso es lo que tú piensas”, o incluso con ironía ante comentarios despectivos.

Si un agresor no consigue ninguna reacción con sus actos, es probable que desista. Nada le frustrará más que el asumir que sus actos no te afectan.

4 | ACTÚA CON CONFIANZA

Los agresores escogen como objetivo a aquellos perfiles que perciben como débiles, tímidos y poco seguros de sí mismos. Esfuérzate en caminar con paso firme, la cabeza en alto y al espalda erguida. Procura no agachar nunca la mirada. Proyectar seguridad y positivismo, así como actuar y moverte con decisión, son parte de tu lenguaje corporal, y éste puede disuadir a un agresor de fijarse en ti como objetivo.

Lo que tu cuerpo y tus movimientos transmiten de ti es más importante de lo que parece.

5 | MARCA TUS LÍMITES

Marca tus límites, di NOEs importante que desde el primer momento, dejes claros cuáles son tus límites. Si alguien te dice lo que debes hacer y accedes por miedo a sus exigencias, estás empezando a trazar un círculo del que resultará cada vez más complicado salir. Si un agresor ha comprobado que te sometes sin rechistar a sus órdenes, persistirá con su comportamiento dominante.

Por eso debes armarte de valor y, con tono firme y seguro, decir “NO”. Mira al agresor directamente a directamente a los ojos mientras le hablas. Dile que no te gusta cómo te está tratando, o cómo te está hablando, con tono firme y seguro. Así le darás a entender que deje de ver en ti a una víctima fácil.

6 | EVITA AL AGRESOR

Es un consejo muy básico, que seguro ya debes estar siguiendo, pero no está de más recordarlo. Si conoces los lugares frecuentados por el agresor, intenta evitar pasar por ellos. O, si no tienes más remedio, hazlo en la medida de lo posible, acompañado de un adulto o compañero.

7 | ALÉJATE

Alejarse de la situación de peligro puede parecer una cosa muy simple, pero a la vez es una de las soluciones más efectivas. Alejarse no significa “dejarle ganar”, simplemente estás decidiendo poner fin por ti mismo a una situación que no te gusta, y que ha empezado otro.

Si estás en peligro de ser agredido no te quedes allí, empieza a caminar o corre si es necesario hasta encontrar a un compañero de confianza o a un adulto.

Es posible que el agresor quiera persistir y te siga, pero llegará un punto en que te habrás alejado las suficientes veces como para que el agresor desista.

8 | TRATA A TODOS TUS COMPAÑEROS CON RESPETO

Procura tratar a todos tus compañeros con respeto, igual que te gustaría que te trataran a ti, incluidos aquellos que participan del acoso, o incluso con tu agresor. Si lo piensas, el agresor actúa por su propia falta de confianza y autoestima. Ante una actitud amable lo más probable es que al principio se sienta absolutamente “descolocado”.

Por otro lado conseguirás ganarte la confianza del resto de tus compañeros, que valorarán tu actitud y, en caso de necesitar su ayuda, es más probable que se pongan de tu lado.

9 | ¿Y SI ERES VÍCTIMA DE CYBER-BULLYING?

Víctima de cyberbullyingEn este caso la actuación que debes seguir es similar a las comentadas hasta ahora, pero en este caso, en un entorno digital, es decir:

  • En primer lugar siempre te recomendamos que acudas a un adulto de tu confianza que pueda ayudarte y asesorarte acerca de cómo proceder. Aunque pienses que tus padres, o profesores, no van a entender o saber cómo abordar el problema, no tengas dudas de que sabrán moverse hasta encontrar la ayuda necesaria para ayudarte a resolver el problema.
  • Aléjate o, en este caso, desaparece de las redes sociales durante un tiempo, eliminando cualquier información personal tuya que hayas publicado y pueda ser usada por otros. Cambia las contraseñas de acceso a tus perfiles. “Des-admite” a aquellos de te agreden de tus amistades. Revisa tu ordenador con un anti-vírus que te permita detectar troyanos.Si el acoso es telefónico, puedes platearte la opción de cambiar de número. De este modo te asegurarás que tan sólo las personas de tu confianza podrán contactarte.
  • Actúa con indiferencia. Es importante que no respondas a las provocaciones publicando comentarios o insultos de forma impulsiva. Recuerda que si a un agresor le muestras indiferencia estarás frustrando su afán por sentirse dominador y desmotivarás el maltrato.
  • Guarda pruebas digitales del acoso que estás sufriendo mediante capturas de pantalla, o guardando los mensajes recibidos. Aunque no sea lo deseable, no sabes hasta qué punto vas a tener que llevar este asunto. Si es necesario acudir a las autoridades pertinentes, te vendrá bien poder demostrar lo que el agresor ha estado difundiendo.
  • Informa de forma clara y contundente de tu intención de acabar con este asunto. En primer lugar puedes ejercer tu derecho sobre la protección de tus datos personales. Sólo tú puedes decidir el uso que se hace de ellos. Comunica al agresor que lo que está realizando no te gusta y quieres que termine. Puedes informarles de que el acoso digital, o cyber-bullying al que te están sometiendo es perseguible por ley, por lo tanto es absolutamente denunciable. Puedes recomendarles la lectura de portales especializados tales como www.e-legales.es.
  • En última instancia, si después de advertir a tu acosador de tus intenciones, el acoso no cesa, debes anunciar tu intención de denunciarlo a la policía, así como de que dispones de las pruebas digitales recabadas durante este tiempo.
  • No dudes en tomar las medidas legales oportunas si no ves otra solución. Descubrirás que no estás solo, cada vez existen más especialistas en temas de Cyber-bullying que te ayudarán a poner fin de forma definitiva a tu situación de acoso.

En conclusión

Sabemos que cada persona es diferente, y cada situación vivida es diferente. Los anteriores consejos son meras indicaciones que te permitirán conocer mejor la intencionalidad del agresor, y esperamos te darán ideas para dar un primer paso para afrontar y acabar con el problema.

Ante todo, jamás lo guardes en secreto. Es importante que los adultos de tu confianza sepan qué te está pasando. Pide ayuda. Ante el acoso escolar no debe haber tolerancia.

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El bullying NO un juego de niños