Padres de la víctima

Padres de la víctima de bullying. ¿Qué hacer?
Si has llegado aquí es porque sospechas que tu hij@ puede estar siendo víctima de acoso escolar. En esta página trataremos de ayudarte respondiendo a preguntas cómo: “¿Mi hij@ está sufriendo acoso escolar? ¿Qué hago para ayudarle? ¿Qué no debo hacer? ¿Por qué hay niñ@s que son víctimas de bullying?

1| PREVENIR

1 | PREVENIR EL ACOSO

¿Cómo evitar que mi hijo sea víctima de acoso en el colegio?

A priori, cualquier niño o niña es susceptible de ser víctima de acoso escolar, aunque se ha detectado que lamentablemente hay determinados patrones, habitualmente físicos, que suelen propiciar serlo. Generalmente son los siguientes:

  • Niñ@s tímidos, retraídos o inseguros, con escasa asertividad y dificultad de comunicación. Con baja autoestima. Habitualmente, debido a sus inseguridades, suelen ser sobreprotegidos por sus padres.
  • Niñ@s que no cuentan con demasiados amigos, son impopulares en el grupo. Les cuesta establecer relaciones con los demás compañeros y suelen reaccionar con ansiedad ante situaciones nuevas.
  • Pertenecer a una minoría étnica dentro del grupo, con rasgos raciales, culturales o físicos distintos a la mayoría. Este caso, bien diferenciado del resto, recibe incluso un nombre propio: el bullying racista.
  • Contar con alguna minusvalía física, discapacidad intelectual o problemas de aprendizaje. A menudo algunos compañeros no comprenden por qué se comportan de una manera diferente.
  • Ser físicamente más pequeños que la mayoría, o aparentemente más débiles.
  • Niñ@s con escasa comunicación familiar.
  • O por el contrario, alumnos aplicados y buenos estudiantes, que establecen buenas relaciones con sus profesores y despiertan envidias entre sus compañeros.

Desde luego, si tu hijo está incluido en alguna de las anteriores situaciones de inferioridad dentro del grupo, no es sinónimo de que sea o vaya a ser víctima de acoso escolar en su vida. Los anteriores puntos deben servirnos para identificar los “factores de riesgo”, fortalecer a nuestros hijos antes sus diferencias y mantenernos alerta.

Para prevenir que nuestro hij@ sea víctima de bullying debemos hablarle claramente del acoso escolar, qué es y explicarle por qué nadie merece ser tratado mal. Debemos reconocer sus fortalezas y valores positivos de forma recurrente, para hacer crecer la confianza en sí mismos.

2| DETECTAR

2 | DETECTAR EL ACOSO

¿Cómo detecto si mi hijo es víctima de bullying?

La temprana detección del bullying es fundamental para prevenir consecuencias relevantes, e incluso, irreversibles, en la víctima. Y es tan importante como difícil, puesto que las situaciones de acoso siempre se suceden lejos de la supervisión de los adultos y las víctimas suelen mantenerlo silenciado.

Ahí está el minucioso trabajo de observación y comunicación continua con nuestros hijos.

Algunos de los habituales indicadores, o señales que deberían alertarnos, de las víctimas de bullying son:

  • El niño presenta síntomas de tristeza, o “depresivos”.  No habla, está apagad@, irritable, con ansiedad, llora constantemente sin motivo aparente, o muestra respuestas emocionalmente extremas ante determinados estímulos.
  • Presenta trastornos psicosomáticos.  Al no ser capaz de explicar lo que le está sucediendo, es su cuerpo quien lo manifiesta mediante trastornos físicos, como palpitaciones, temblores, opresión en el pecho, dolores de cabeza, insomnio (se despierta por las noches), trastornos alimentarios, falta de apetito, vómitos o diarreas, micciones nocturnas, profundo cansancio, etc. Se agudizan los domingos por la noche.
  • Descenso del rendimiento escolar, debido a faltas de asistencia recurrentes, a la falta de concentración en el entorno escolar, etc. Puede alegar excusas para no ir a clase o querer cambiar de colegio.
  • Presenta signos físicos de violencia: gafas, cuadernos o material escolar roto, pierden libros o material de forma recurrente y no sabe explicarlo, vuelven con la ropa sucia, rota o mojada, presentan moratones o magulladuras evidentes en su cuerpo o cara, llegan con hambre del colegio (tal vez le hayan quitado su almuerzo), etc.
  • En niños pequeños, puede ser habitual el omitir de forma expresa cualquier información relativa al colegio, no querer explicar nada, o incluso temer el hecho de pronunciar el nombre de quien les está acosando.
  • Se aisla del grupo.   No quiere salir a jugar, prefiere estar sol@ antes que encontrarse con sus compañeros.
  • La negación de los hechos,   por temor a represalias por parte del agresor, o incluso por miedo a no ser creído por los adultos de su confianza, las víctimas suelen mantener en secreto su sufrimiento.
  • Control digital.  Los padres deberemos tener siempre acceso a los teléfonos móviles, ordenadores, correo electrónico y perfiles sociales de nuestros hijos. No podemos permitirnos alegar desconocimiento tecnológico. Es necesario pedir la ayuda necesaria para entender el funcionamiento de los nuevos formatos de comunicación digital.
  • Observación intensiva.  Todos conocemos cómo son nuestros hijos y, si nos paramos a “observarles” en  detalle, podemos ser capaces de detectar cambios en su conducta sospechosos. Por ejemplo: siempre ha ido con 2 o 3 amigos, y de repente lleva un tiempo que no habla ni se relaciona con ellos, o cambia la forma en la que habla de sus compañeros, o lleva una semana muy irritable… ¿Son síntomas de cansancio? ¿La adolescencia? ¿O es que hay algo más?…

Los padres debemos estar alerta a los anteriores indicadores e intentar no confundirlos con los habituales cambios en la adolescencia. No se darán nunca de un día para otro, sino de forma gradual, por ello es importante hablar mucho con nuestr@s hij@s, observarles y escucharles.

Si algunos de estos indicadores se presentan de forma persistente durante 2 o más semanas, vamos a dar un paso más para ayudar de forma inmediata a nuestr@s menores.

3| ACTUAR

3 | ACTUAR CONTRA EL ACOSO

¿Cómo puedo ayudar a mi hij@ si es víctima de bullying?

  • ESCUCHAR. Será fundamental sentarte con tu hij@ y escucharle sin interrupciones. Que se desahogue y explique lo máximo que pueda. Deberemos dar credibilidad a su relato. Sin vanalizar ni restarle importancia. Demuéstrale tu determinación y tu firme compromiso para ayudarle a resolver el problema.
  • HABLAR. Probablemente nuestr@ hij@ se sienta culpable de lo que está pasando. Es muy importante que entienda que:

El o ella no es el responsable de lo que le sucede, y que nadie merece que se le trate mal.

Aconséjale que  no esté sol@. Que busque compañía y evite pasar ratos aislad@. Propuesta: ¿Podéis plantearos la opción de inscribirle en alguna actividad de grupo, deportiva o cultural? A parte de los beneficios que le pueda aportar la propia actividad, conseguirá disminuir su ansiedad y  le ayudará a sentirse parte importante dentro de un grupo. A la vez reforzará su autoestima.

Recomiéndale que evite al agresor, que busque caminos alternativos a los lugares que éste frecuenta, o si no tiene más remedio, intenta acompañarle tú mism@, o algún adulto de tu confianza, al menos durante algún tiempo.

  • Debes INVESTIGAR con máximo detalle qué es lo que está sucediendo, hablando con sus compañeros más cercanos, maestros, amigos y familiares con los que el niño tenga confianza. Seguramente encontrarás algún compañero que haya sido espectador de la situación de acoso y necesite explicarlo. Incluso es posible que descubras que algo similar le esté sucediendo a otro compañero.
  • Es muy útil ANOTAR LOS DETALLES de las explicaciones que recibas de tu hij@, o de sus compañeros, con fecha y momento del día, ubicación, tipo de agresión, alumnos implicados, etc. No lo escribas con él/ella delante, hazlo en privado. En primer lugar te servirá para interiorizar lo que está viviendo tu hij@, y pensar con calma sobre los detalles. En segundo lugar te servirá para mostrar credibilidad y convicción al pedir la colaboración del colegio, o por si necesitas hablar con cualquier otro tipo de profesional.
  • Es necesario PEDIR LA COLABORACIÓN DEL COLEGIO. Para ello debes ponerte en contacto con el profesor, o tutor, de tu hij@, con el jefe de estudios o con la dirección de la escuela para alertar de lo que está sucediendo y pedir su colaboración dentro de la clase y en los recreos. La participación del colegio en la resolución del conflicto es indispensable. Desde el colegio deberán garantizarle a la víctima que la situación se va a controlar.

Aunque cada vez hay más concienciación acerca del bullying en los colegios, es posible que no te muestren la máxima predisposición para ayudarte a solucionar el problema. Insiste. Tu hij@ tiene el mismo derecho que el resto a asistir feliz, y sin preocupaciones, al colegio.

Se debe solicitar una vigilancia intensiva especial durante el tiempo en que nuestr@ hij@ se encuentra fuera del aula: en los recreos, en el comedor, en intercambios de clase, etc. Deberás ser persistente e ir recordando cada ciertos días al colegio que debe mantenerse la vigilancia, puesto que es probable que la intensidad de la vigilancia vaya decayendo con el tiempo.

Si ha llegado el punto en que tu hij@ no se ve capaz de asistir al colegio, por temor, los profesionales recomiendan no obligarle a volver durante unos días, hasta decidir como desde casa y desde el colegio se abordará el problema.

En situaciones límite no es un mal consejo plantearse el cambio de colegio.

  • TEATRALIZAR – Ejercicio práctico:. Puede ser de gran ayuda para tu hij@ el hecho de recrear situaciones similares a las que sufre en el colegio, pero en casa, interpretando cada miembro de la familia, cual si de una obra de teatro se tratara, los distintos roles implicados en la agresión y practicando posibles respuestas o vías de salida. Debes entrenar:

AUTO-CONTROL: Enseñándole a controlar sus emociones, que no llore ni se enfade. Cuanta más indiferencia les muestre al agresor mejor.

Y enseñándole a contestar con ironía ante comentarios desagradables, como por ejemplo: “¿Que soy enano? Sí, es verdad… ¿Tú también te has dado cuenta?” y a alejarse de forma decidida de un posible conflicto.

EXPRESIÓN CORPORAL. Enseñándole a transmitir confianza con su expresión corporal: a caminar erguid@, sin mirar al suelo, con paso firme, mirando a cualquier interlocutor a los ojos. Practicad esto en casa para que en su día a día le acabe resultando un comportamiento natural.

ASERTIVIDAD: Practica con tu hij@ para que pueda responder con un “no” firme ante una situación que le resulte violenta. Incluso protegiéndose con una mano alzada firme frente a su rostro. No agrede, tan sólo debe ser capaz de manifestar sus convicciones y el derecho a defenderse.

  • REFUERZA SU AUTOESTIMA. Podemos ayudar a nuestros hijos a que  se sientan valiosos y fuertes fortaleciendo su autoestima. Ejercicio práctico – Autoestima:  Sin duda habrás oído hablar del ejercicio del espejo. Si tu hij@ es pequeñ@, ayúdale a mirarse en un espejo, y a afirmarse  a  sí mism@ pronunciando frases como: “Yo valgo mucho“, “Soy fuerte y valiente“, “Soy list@“, “Yo respeto a los demás“,  “No soy mejor nadie” y “Nadie es mejor que yo“, etc. Puedes ver una muestra de este ejercicio de autoestima con un vídeo que se hizo viral en YouTube de un padre y una hija. Para hij@s mayores,  invitadles a hacer este ejercicio, si los prefieren, en privado, sin  inhibiciones, sin pensar en lo que dirían los demás si l@ vieran…
  • AYUDA PSICOLÓGICA. Dependiendo del grado de ansiedad a la que esté sometid@ tu hij@, y la duración de la misma, será recomendable que reciba ayuda psicológica. Más de la mitad de las víctimas de acoso escolar acaban sufriendo estrés post-traumático infantil.

¿Qué no debemos hacer?

Cuando los padres nos enteramos de los que les ocurre a nuestros hijos, a menudo nos sentimos desconcertados. Es importante que este desconcierto no nos haga actuar de forma contraproducente. Algunas recomendaciones sobre lo que no deberíamos hacer es:

  • No debes dejar de darle importancia a algo que sí que la tiene, o pensar que si le quitas “hierro al asunto” se acabará pasando por sí solo. No nos quedemos como espectadores pasivos.
  • Por el contrario, tampoco debes demostrarle una ansiedad excesiva, con interrogatorios continuos y tu super-protección. Mantén la calma siempre ante tu hij@, sin transmitirle tu preocupación.
  • Jamás culpabilicemos a nuestr@ hij@ de lo que le está pasando, con expresiones del tipo “si es que te lo mereces“, o “no me extraña que te pasen estas cosas“, etc. Es frecuente que las víctimas acaben asumiendo que lo que les sucede es por su culpa.
  • Tampoco acudiremos en busca del agresor para darle una lección. Con agresividad y violencia tan sólo conseguiremos complicar la situación y, por consiguiente, alejarnos de la solución real del problema. Estamos ante una oportunidad de enseñar a nuestros hijos la manera de afrontar sus problemas, ahora y en el futuro.
Facebooktwittergoogle_plusmail

2 thoughts on “Padres de la víctima”

  1. Buenas tardes D.

    No sabemos exactamente la edad de tu hijo, ni la duración del acoso, aun así, tal como te resumíamos en esta página, cuanto antes podáis poner freno a esta situación mejor. Te damos algunos consejos:

    – Demuéstrale a tu hijo que entiendes por lo que está pasando, y dile que vas a ayudarle.

    – Haz una cronología de los hechos por los que habéis pasado, con el día, hora, y hechos vividos. Hablad con otros padres y amiguitos de tu hijo para corroborar tu versión.

    – Presenta esta “cronología” al tutor de tu hijo. Solicita un plan de medidas de protección para tu hijo (aumentar la vigilancia en el recreo, o zonas comunes, sobre el agresor, tutoría con los padres del agresor, etc.). Si no os hacen casos hablad con el jefe de estudios o incluso el director del centro. ¿Existe un protocolo anti-acoso en el centro?

    – Debes intentar “empoderar” a tu hijo, esto significa que sienta el valor necesario para enfrentarse al agresor, o de algún modo demostrarle que el acoso no le importa lo más mínimo. Te damos en esta misma página algunos ejercicios para practicar en casa.

    – Si tu hijo necesita ayuda externa para recuperar su autoestima, no dudes en consultar con un psicólogo.

    Comentarte por último, que desde BullyingSOS.com hemos creado, junto con la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar el curso “Crecer Unidos”, para familias. Puedes encontrar “aquí” más información.

    También puedes contactar con el teléfono de ayuda contra el acoso escolar del Ministerio de Educación, es el 900 018 018.

    Esperamos te hayamos servido de ayuda. y, ¡no desistas! Podéis acabar con el bullying.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El bullying NO un juego de niños